El presidente de todos los españoles

(Viñeta Peridis)

(Viñeta Peridis)

“Será necesario hablar mucho y hablar más, y yo lo voy a intentar”, así resumía la situación en la noche electoral un Mariano Rajoy que ha ganado en porcentaje de votos, pero que no ha conseguido el anhelado caramelo de la mayoría absoluta. El sistema electoral se desprende de su caparazón y pone a prueba a una España que deberá demostrar si está capacitada para afrontar una política de pactos. En palabras de Iñaki Gabilondo: “Hemos despedido la democracia presidencialista, que no era la oficial pero era la real, y entramos en la democracia parlamentaria, que era la oficial y que va a ser la real”. Ahora la población espera con interés los movimientos de las fuerzas que han obtenido representación. Las fuerzas que, en definitiva, reflejan el pensamiento político de los españoles.

Después de reconocer la pírrica victoria del PP, la siguiente afirmación a tener en cuenta es que el bipartidismo está seriamente herido. Y es que, del 73,35% de votos obtenidos en 2011, ahora difícilmente superan el 50% de los sufragios. Son el PP y el PSOE quienes, junto a Podemos –contabilizando sus confluencias– y Ciudadanos (este en menor medida), quienes representan el 85,29% de los votos. Porque en estas elecciones han ganado los mismos, pero han cambiado las tornas. Si PP y PSOE no saben ver que han perdido 5.500.000 millones de votos o, lo que es lo mismo, 84 escaños, no habrán entendido nada. Si no son capaces de dialogar con el arco político dibujado, no serán capaces de sobrevivir. Son, junto a la formación morada y la naranja, los cuatro cabecillas condenados a entenderse.

Otra cosa que merece un capítulo aparte es el sistema electoral. Un sistema electoral que se ve retratado en casos como el de Unidad Popular. La formación en la que se encuentra IU, obtuvo casi ocho veces menos votos que el PP. Si los populares han obtenido 123 escaños, la división otorgaría a la formación de Alberto Garzón unos 15 escaños, cuando, en realidad solo han conseguido recolectar 2. Otro dato particular que refleja las taras de la ley electoral en la que vivimos es plantear la hipótesis de que Podemos y Unidad Popular hubiesen acudido juntos a las elecciones. En lugar de haber conseguido 71 escaños (69+2), los diputados aumentarían en 14, sumando un total de 85. Es necesario afrontar de una vez la necesidad de modificar nuestra ley electoral. De nada sirve contar con un amplio abanico de partidos, si al final la ley te obliga a elegir entre un reducido grupo si quieres ver tu voto reflejado en el Congreso.

(Viñeta Eva Vázquez)

(Viñeta Eva Vázquez)

Aunque, como decía arriba, los cuatro grandes están llamados a entenderse, será necesario abrir el foco hacia el resto de fuerzas –fundamentalmente nacionalistas– que han salido de las urnas. Se abre ahora un panorama político en el que el diálogo del que hablaba el candidato del PP será una norma tan suprema como la Constitución. En España estamos muy mal acostumbrados a los pactos. Llevamos 37 años de democracia acostumbrados a que un partido ganase con suficiente holgura como para que la palabra ‘pacto’ se quedase en algo más bien anecdótico. En España seguimos con la retahíla de vencedores y vencidos, preocupándonos de llevar a este país hacia los intereses propios sin tener en cuenta los del resto. Ha llegado la hora de que cobre sentido la eterna consigna que proclama el líder de la lista más votada tras conocerse los resultados. Es el momento, ahora más que nunca, de ser el presidente de todos los españoles.

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El tiempo, ese gran aliado (y enemigo)

Puerta del Sol, final de la Marcha del Cambio / EFE

Puerta del Sol, final de la Marcha del Cambio / EFE

Ya resuena en los cimientos de los más emblemáticos inmuebles de la capital española el eco del Tic Tac que hoy unas cien mil personas han entonado al unísono desde la Puerta del Sol.

Decían los chicos de Podemos que esta iba a ser una manifestación pacífica de toda la ciudadanía indignada –o, para no herir sensibilidades, cabreada– sin la presencia de signos políticos. La primera parte se cumplió, afortunadamente para todos. Con respecto a la segunda, no podemos decir lo mismo.

Desde primera hora Pablo Iglesias se ha desmarcado del protagonismo y ha sido Íñigo Errejón quien ha hablado en nombre de Podemos y ha expresado sus impresiones antes de que arrancase la Marcha del Cambio. Y el hombre que dirige la estrategia en Podemos ha sido claro: ‘esta marcha empieza en Cibeles y acaba en la Moncloa’, ha asegurado. Al llegar a Sol, varios dirigentes del partido que aspira con más fuerza a quebrar la unidad del bipartidismo español han pronunciado sendos discursos enalteciendo el papel de la ciudadanía en el cambio político que ellos proponen.

Decía Esperanza Aguirre hace unos días que esto de la Marcha sobre Madrid (nombre acuñado o, en su caso, ‘bautizado’ por ella misma) le recordaba a la Marcha sobre Roma de Mussolini, comparación que –fíjense ustedes, qué casualidad– ha recogido nauseabundamente el diario La Gaceta para criticar la manifestación y a Pablo Iglesias. La señora Aguirre, siempre un paso más allá de la línea tremendista que sigue su partido contra la formación de Iglesias, quizás debió olvidar que Mussolini no estuvo en esa Marcha sobre Roma. Al menos, no desde el principio. Benito esperó en Milán hasta que pudo confirmar que la cosa no se estaba poniendo fea y llegó a la capital italiana para colgarse medallas y hacer el paripé que todos ya conocemos.

Pablo Iglesias, entre la multitud / EFE

Pablo Iglesias, entre la multitud / EFE

Iglesias, que más que estirar el brazo levanta el puño, por su parte madrugó tan religiosamente –disculpen el exceso de credo en mi lenguaje– como las cien mil personas que marcharon sobre Madrid. Bastantes más que los que marcharon sobre Roma y bastantes más que los que marcharon no hace mucho a favor del anteproyecto de reforma de la ley del aborto o bajo nombres de asociaciones de víctimas del terrorismo, por poner ejemplos con total falta de rigor periodístico. Y es que somos lo que vemos y escuchamos.

A lo que iba: que ausencia de signos de partidos políticos ha habido, sí; pero de los que no eran de Podemos y afines, como banderas republicanas, griegas o de Syriza. Lo de hoy sería comparable a una hipotética manifestación programada por el PP para defender que los grados universitarios han de pasar a durar tres años frente a los másters, que deben durar dos. Haya banderitas azules o no, el grueso del tumulto lo compondrán votantes afines –o del PSOE, que últimamente defiende por lo bajini intereses próximos a los del gobierno–. Aunque algo me dice que el próximo domingo desde el Ministerio de Educación preferirán que la gente se acuerde de que hay una Liga de fútbol disputándose antes que de aspectos relacionados con política educativa.

No se puede negar que lo de hoy sábado en la capital del Reino de España ha resultado un éxito de convocatoria para Podemos. Un remolino de círculos ubicados en torno a la figura de Pablo Iglesias han realizado una demostración de fuerza para lanzar un mensaje. Un Tic Tac –expresión de la que en Podemos ya se habrán adueñado en un alarde de intenciones comunistas– de que a Mariano Rajoy se le está acabando el tiempo.

Los líderes de Podemos saludan a la conclusión del acto / Jairo Vargas

Los líderes de Podemos saludan a la conclusión del acto / Jairo Vargas

Sin embargo, Iglesias y su séquito deberán ahora jugar sus cartas con maestría, porque por mucha cuerda que digan tener en frente del actual gobierno, no deberán acomodarse como fuerza líder tal y como asegura alguna que otra encuesta. Porque por mucho que se erijan como el reloj en marcha frente al reloj sin pila, no han de olvidar que hasta un reloj parado acierta dos veces al día.

Y esto último es tan cierto como que cuando se asciende hasta lo más alto del poder allí el tiempo es relativo y como que los partidos gobernantes suelen bajar cada cuatro años a la Tierra para poner en hora sus relojes. Maquinaria suiza, últimamente.

Ahora le toca a Podemos conseguir la confianza de la gente y convencerles de que el mecanismo de su reloj está hecho en España y que el tic tac que hoy emplean para atacar al gobierno, están dispuestos a aplicárselo a sí mismos. En definitiva, confirmar que los sueños que hoy ha gritado al viento Pablo Iglesias, están para tomarse muy en serio.

Reloj con caras de dirigentes populares / EFE

Reloj con caras de dirigentes populares / EFE

Sobre el programa electoral de Podemos

Captura del debate electoral televisado de 2011

Rajoy, después de preguntar “¿y qué insinúa usted con eso?”

En el debate previo a las generales de 2011 Rubalcaba le preguntó a Rajoy si sabía cuántas veces hablaba en su propio programa electoral de la financiación de la Sanidad Pública. Rajoy hacía mutis mientras buceaba en una marea de números, de posibilidades. Aunque sin dejar tiempo para meditarlo, Rubalcaba le respondía que en ninguna ocasión la combinación de los vocablos ‘financiación’, ‘Sanidad’ y ‘Pública’ se reflejaba en su programa electoral, ante la perplejidad manifestada con un “¿Y qué insinúa usted con esto?” del que días después terminaría siendo presidente del gobierno. Y hasta hoy.

Hoy en día está de moda criticar a Podemos por carecer de un programa electoral con el que presentarse a las elecciones. A mí, que nunca los he votado, me gustaría romper una lanza a su favor y criticar a quienes cuestionan el ‘aire fresco’ que entra por la ventana mientras permanecen sentados en una silla al fondo de la habitación. Creo que es legítimo dudar de un partido cuyo principal objetivo es hacer de la política algo más participativo, esto es, cambiando las reglas y el tablero de juego; pero también opino que criticar a Podemos por no tener programa electoral es un acto de torpeza hoy por hoy.

¿Cómo va a saber el equipo de Podemos punto por punto cómo conseguir el dinero para llevar a cabo sus acciones? Lo que Podemos propone es renegociar con todos los actores sociales las condiciones. El objetivo final se conoce: desarrollar las políticas propuestas. Lo que no se puede conocer es el cómo se llegará a ese estadio ideal. ¿Por qué? Pues porque nunca antes la sociedad civil ha negociado con los bancos, sin ir más lejos, sobre estos temas. “A los gobiernos los elige la gente”, dirán ustedes, crédulos. Y es verdad, pero un presidente elegido por mayoría absoluta con menos de un tercio del total del censo de españoles difícilmente puede reunir los intereses de una mayoría en términos absolutos.

Pablo Iglesias en Salvados

Pablo Iglesias en Salvados

Lo que quieren Podemos es escuchar con el mismo peso a plataformas de afectados por la hipoteca, por los recortes en sanidad, educación o prestaciones por dependencia; escuchar a asociaciones de jóvenes, de jubilados, de amas de casa o de gente que pasea de noche para olvidarse de lo que sucede durante el día. Internarlos en el sistema, hayan votado o no. Porque gobernar en democracia no significa hacerlo para quienes te han votado, al menos que uno sea mal político –y me consta que el género abunda últimamente.

Es por eso que decir que el partido de Pablo Iglesias no está proponiendo nada en concreto me parece una chabacanería. En Podemos tienen las ideas claras, igual que los objetivos finales. Pero si nunca antes se han utilizado los instrumentos de esa manera dentro de los muros que sostienen el sistema democrático español, ¿cómo van a saber cómo será el proceso que van a llevar? Es como cuando quieres utilizar un hardware moderno en un ordenador que ya tiene unos años: no sabes si este lo va a aceptar sin más o hará falta tocar la máquina por dentro. El programa llegará, tranquilícense, que si de momento la única tarea que deben cumplir es esa, lo harán.

En el caso de que Podemos gobierne y no cumpla con lo que aspira a cumplir, endeude más al país y no sepa cómo operar en materia económica; en el caso de que termine conduciendo a la sociedad al más oscuro –si es que lo hay ya– Averno, el mayor problema sería para ellos y no para los que estamos al otro lado del muro. ¿Por qué? Muy sencillo: para conseguir todo el apoyo que pretenden están despertando al pueblo, ese gigante dormido. Y, si fracasan, será el pueblo, el mismo armado con nuevos mecanismos de participación, el primero en echársele encima.

Clausura del acto celebrado el 16 de noviembre del que Pablo Iglesias salió elegido secretario general

Clausura del acto celebrado el 16 de noviembre del que Pablo Iglesias salió elegido secretario general

No sé de qué tienen miedo algunos, si estos solo quieren hacer comprender que lo que se decide en política tiene que ver con todos. Y, si no gusta, el pueblo es quien ha de volver a abrir la ventana. Pero entonces ya sabrá que el aire fresco se respira mejor si uno se apoya en el alfeizar.

A mí, sinceramente, que a falta de un año para las elecciones la gente de Podemos carezca de programa electoral no me da especial dolor de cabeza. Porque sé que, cuando lo confeccionen, al menos se lo tomarán en serio.

“Si todo se privatiza no hay posibilidad de decidir sobre nada”

Pablo Iglesias (foto: David Fernández)

Pablo Iglesias (foto: David Fernández)

FABIÁN PÉREZ / JAUME MONFORT. Pablo Iglesias Turrión (Madrid, 1978) es un mediático politólogo que pretende llevar sus ideales al Parlamento Europeo. Por eso encabeza la lista de Podemos, un partido nuevo que consiguió, en 36 horas, a través de la red las 50.000 firmas que demandaba para salir adelante. Mientras espera por un tren que lo llevará a uno de los numerosos actos de presentación que Podemos está celebrando a lo largo y ancho de la geografía española, muy amablemente atiende nuestra llamada.

Alcanzados los apoyos demandados, falta conseguir el dinero. ¿Cómo lo harán?

Algunos partidos tienen amigos poderosos que los financian, otros tienen que recurrir a créditos bancarios. Nosotros no vamos a pedir ayuda a los bancos, sino que la pediremos a los ciudadanos y haremos que la campaña la financie la gente.

Podemos utiliza los círculos para captar adeptos. ¿Qué son exactamente?

Los círculos no son células de partido, son espacios de discusión donde invitamos a la gente de los partidos en que participe. Hay total autonomía para plantear las iniciativas que se quieran mientras no reflejen actitudes racistas, sexistas u homófobas.

Se puede considerar Podemos la voz del 15-M?

Quien diga que representa el 15-M es un charlatán. Pensamos que tanto este movimiento, como los de defensa de la vivienda digna o la Marea Verde en defensa de la educación han señalado que el eje fundamental para entender qué pasa en este país está entre una mayoría de demócratas y una minoría que defiende a unos privilegiados y que las decisiones se toman fuera por gente que no ha sido escogida por nadie.

¿Por qué debe ser usted el líder de este proyecto?

Primero hicimos una pregunta. Yo dije que si no había un mínimo de 50.000 personas que me dijeran “adelante” me retiraba porque que eso invalidaría la hipótesis. Sin embargo, en la esfera política a veces se necesitan figuras conocidas, aunque este no sea nuestro escenario ideal.

¿Por qué eligen las elecciones europeas?

Hay una situación de emergencia social en la que uno de cada cuatro ciudadanos del Estado se encuentra en situación de pobreza. Los partidos del Régimen, llamados PSOE y PP, Coca Cola o Pepsi, están muy tranquilos porque, pase lo que pase, las elecciones siempre las ganan ellos. Esto debe cambiar. Además, las elecciones europeas permiten trabajar con otros europeos que nos quieren convertir en una periferia, en una colonia del norte.

¿A qué partido de escala europea os uniríais?

A mí el que más me gusta es el partido de la Izquierda Europea. Pero todavía hay que hablar.

Pablo Iglesias en la presentación de Podemos (Foto: Podemos)

Pablo Iglesias en la presentación de Podemos (Foto: Podemos)

Los partidos del Régimen están muy tranquilos porque, pase lo que pase, las elecciones siempre las ganan ellos. Esto debe cambiar”

Un diputado recibe más de 6.000 euros netos al mes, dietas aparte. ¿Cuál será la postura de Podemos al respecto?

Nuestros diputados en ningún caso embolsarán para sus gastos personales estas cifras. Es inaceptable que alguien gane esas cantidades, de la misma manera que nos parece vergonzoso que un representante de los ciudadanos pueda viajar en clase business. No tenemos el más mínimo interés en parecernos a la casta política que, por su tren de vida, está representando una humillación a la dignidad de buena parte de los ciudadanos.

Como eurodiputado, ¿apoyaría la consulta soberanista en Cataluña?

Los demócratas tenemos que estar de acuerdo con el derecho a decidir de los ciudadanos catalanes. No me gusta que se utilice la amenaza permanente: que si no los aceptarán en la UE, que si el ejército asegurará la integridad del país… A mí este tipo de afirmaciones me parecen incompatibles con la democracia.

¿Cómo cree que la clase dirigente catalana está gestionando el proceso?

Algunos de los que defienden la consulta están vendiendo al mismo tiempo su país a poderes extranjeros y empresariales que no ha elegido nadie. Defender las privatizaciones equivale a desmantelar la soberanía. Si todo se privatiza no hay posibilidad de decidir sobre nada.

Usted vive en permanente contacto con el mundo universitario. ¿Cuál es su postura con respecto a la situación actual del alumnado?

Yo tengo estudiantes que no pueden pagar su matrícula. Se está construyendo un sistema educativo al servicio de ciertos poderes económicos, se está disminuyendo la calidad y estudiar se está convirtiendo en un privilegio, como era antaño. Un privilegio de aquellos que pueden pagar; solamente los ricos parece que vayan a poder ir a la universidad. En este sentido, defender el derecho a la educación, una educación de calidad, es defender uno de los pilares básicos de la democracia.

Sin embargo, el Colectivo de Jóvenes Comunistas de la UCM ha acusado a usted y a otras personalidades de Podemos de estar poco implicados con la causa estudiantil. ¿Qué tiene Pablo Iglesias que decir al respecto?

Nuestras clases son abiertas, cualquiera puede ir a vernos dar clase y cualquiera puede preguntar a nuestros estudiantes. Internet está poblado de vídeos y de documentos que prueban nuestra implicación en los movimientos sociales que se han dado en la universidad. Habría que preguntar a esos autodenominados “comunistas” las razones por las cuales trabajan para la extrema derecha porque, como hemos podido ver, aquellos comentarios cobardes, porque no se firmaban con nombre y apellidos sino que se escudaban en unas siglas, han sido la base de la información de publicaciones de extrema derecha, a la que creo que no hay que dar mayor relevancia.

¿Quién debe temer a Podemos?

Nadie debe tener miedo de Podemos ni de Pablo Iglesias. Se debe temer a la gente. Si la gente se organiza y se empodera, entonces Podemos podrá convertirse en un instrumento útil. Pero la clave está en la unidad y en la organización popular.

Pablo Iglesias durante la presentación de la candidatura de Podemos, el 17 de enero en Madrid (foto: Podemos)

Pablo Iglesias durante la presentación de la candidatura de Podemos, el 17 de enero en Madrid (foto: Podemos)

“La línea de conducta del Real Madrid la decide un perfecto gamberro”

He aquí la segunda parte de la entrevista al director del diario AS, Alfredo Relaño. En ella, el célebre periodista ofrecerá su particular opinión sobre la situación actual de la Liga, hablará de Madrid y Barça y, por supuesto, opinará acerca de la próxima Eurocopa.

Hablemos ahora de fútbol. Una pregunta general, ¿cómo ve actualmente la Liga BBVA?

Pues hombre, la veo condenada a la dualidad Real Madrid-Barcelona, que es una cosa que a mí me empieza a crear dudas. No sé qué efecto puede provocar cuando esto se instale de manera perdurable. Esto comporta mucho tremendismo cuando Madrid y Barça se enfrentan entre sí porque se juegan todo: Liga, Champions y Copa. Estamos ante un tiempo nuevo en que Madrid y Barça han cogido todo el poder como consecuencia de cosas que han pasado en el mundo que son inevitables: no son solo los derechos de televisión, son también los de marketing.

Está claro que Real Madrid y FC Barcelona están un escalón por encima del resto. Viendo como ha terminado la primera vuelta para ambos, ¿cómo predice que será la recta final de la Liga?

Aquí consiste en que a cuatro o cinco jornadas del final, que así lo establece la Liga, juegan el Madrid y el Barça y, más o menos, en eso se substancia prácticamente todo. A ellos les ves cada fin de semana esperando compararles mirando a ver quién le mete más goles al de enfrente. Ni tú ni yo pensamos que se van a dejar ningún punto. Solo ya consiste en ver si el Madrid empata un día, para que el Barça se ponga a ocho, porque ganándole allí el Barça se acercaría y si el Madrid no empata ningún partido, será campeón con cierto número de puntos…

Según su parecer, ¿sigue teniendo los argumentos necesarios para ser definida como la mejor Liga del mundo?

En un sentido sí. Pero ahí le falta una nota: la de la competitividad. Esto es un duelo de colosos, tan colosales que, en ese sentido, de los 30 mejores jugadores del mundo jugadores, 20 están en el Madrid y en el Barça. Los mejores jugadores están aquí. Pero la Liga carece de competitividad. Yo creo que el mejor parámetro para medir la mejor liga de Europa sería con los puntos que hacen en Europa, en el ránking UEFA (en el que ahora está por delante Inglaterra). La nota que hay ahora es de hace cinco años. España perdió el primer puesto hace dos o tres, por un anómalo bajo rendimiento que ha tenido el Madrid hasta el año pasado. Fue como un rico que no ha pagado los impuestos.

Los cuartos de final de Copa del Rey, además de un Madrid eliminado “con las botas puestas” también han dejado un sentimiento de que sí se puede ganar al Barcelona, ¿había desaparecido?

Había desaparecido, yo creo. Había sido muy expresiva la respuesta del Bernabeu. El socio del Madrid no admite estos partidos, es como una entrega de la dignidad. A eso, se junta que el Barça había alcanzado un grado de perfección extremo y que el Madrid parecía no tener soluciones para eso. Y la solución a la que apeló Mourinho fue alinear a jugadores de calidad pero, eso sí, hay que procurar que trabajen.

Porque para ganar al Barça, y en general, no basta solo con defender…

El que sabe jugar muy bien y corre más, depende de su voluntad. Si tú estorbas el mediocampo con Lass, Pepe, Khedira, luego cuando tienen el balón no saben más que dársela a Xabi Alonso. Y, con marcar a Xabi Alonso, ya está. Sin embargo, si tienes corriendo junto a Xabi a Kaká, Ozil y Cristiano, que bajó, cuando cogen el balón ya no es cuestión de tapar a Xabi Alonso: ya saben jugar todos bien. Pero tienen que hacer el esfuerzo que hicieron en el partido de Copa en el Camp Nou y que visiblemente en otras ocasiones no han hecho. Ese dualismo de que el que corre, corre, y el que juega, juega, conviene superarlo. Conviene tener jugadores que jueguen bien, se esfuercen y estén atentos.

 Pese a ello, hace unas semanas se filtraron unas declaraciones en las que Xavi Hernández afirmaba que el Madrid no sabía perder, ¿qué opinión tiene Alfredo Relaño al respecto?

Xavi dice esa frase en íntimo. Yo creo que lo que hizo Barça TV está mal. Cuando sometemos a alguien a una entrevista es para que diga al exterior lo que quiere decir al exterior. Y si comentando con una persona al lado, lo graban y, aun encima, la cadena del club, me parece extraordinario. Están haciendo esa, digamos, traición, al jugador que más partidos ha jugado en 110 años de historia del Barcelona. Yo doy por bueno lo que dijo a cámara abierta, que es lo que quiere decir a la sociedad. Lo que le pillaron, no me extraña que lo piense: el partido ya ha acabado y han acabado con sus malas caras y su enfado: es natural que lo diga.

¿La dureza defensiva del Real Madrid debe ser censurable desde el club?

Sí. En estos dos años, en todos los partidos en que no está el Barça de por medio, es un equipo fenomenal, no es un equipo marrullero. Pero, con el Barça, se descompone, se convierte en un cerrojo, sucio, que da patadas y, encima, por el lado de Pepe, entra en los fingimientos que, hasta ahora, eran propiedad intelectual del Barcelona. Al Madrid le tiene que preocupar este tipo de partidos, que son los que se ven en toda la Tierra y ponen al Madrid como un equipo pendenciero y cargado de facinerosos.

Pepe ha sido más que criticado. ¿Es la nevera una buena solución en este tipo de casos?

Es que el Madrid está en manos de un hombre que no es un ejemplo. ¿Con qué autoridad moral puede el Madrid sancionar a Pepe por pisar a Messi, que sería lo ideal, si no ha hecho nada cuando Mourinho le ha metido el dedo en el ojo a Tito Vilanova? El Madrid ha abandonado bastante los principios deportivos de siempre: la ética, la dignidad, el saber ganar y perder… El Madrid había hecho hincapié en respetarlos y cuando había dejado de hacerlo, como cuando Juanito pisó a Mathauss y pidió perdón nada más terminar el partido. Pero ahora el Madrid mete la pata y Florentino respalda, ante la asamblea de socios, a Mourinho.

Porque en el Madrid quien manda es Mourinho…

El problema del Madrid, más que el Barcelona, es que ha dejado demasiadas cosas en manos de Mourinho. Ha dejado en sus manos la forma en la que el club se presenta ante la sociedad. Mourinho tiene que hacer la alineación y algunas cosas más, pero no puede decidir la línea de conducta del club; y la está decidiendo. La está decidiendo un señor que, me da lástima decirlo, es un perfecto gamberro. Conduce como un perfecto gamberro, con una frecuencia inusual. Toda gente de fútbol tiende a extralimitarse alguna vez, porque es normal. Pero lo de Mourinho es mucho, más de lo común.

¿No echa de menos un mayor protagonismo de “La Fábrica”?

Eso me gustaría pero también tendría que ser que mejorara. Yo creo que eso ha estado bastante mal llevado y creo que actualmente no hay jugadores magníficos, sinceramente. Aunque es verdad que más se les puede dar. Pero ahí desde que se fue Del Bosque se ha perdido bastante la línea de trabajo y ha habido una discontinuidad. No es lo mismo que trabajar con una misma inspiración durante años, como se hizo antes y como hace ahora el Barcelona. De hecho el jugador importante que tiene el Madrid de la cantera de verdad es Casillas, que ya es capitán del equipo y de la Selección. No ha tenido ningún jugador importante y eso es porque no los ha producido.

Pero el Madrid tiene jugadores por Primera División…

Jugadores de Primera División los ha producido siempre. Pero, además, cuatro o cinco para el primer equipo. Y algunos con una trayectoria brillante como la Quinta del Buitre. El Madrid siempre ha tenido jugadores para el primer equipo y, además de eso, 20 ó 30 por Primera División. Pero sí es verdad que algo más si podría entrar la cantera. Es decir, que a la hora de haber un agujero grande, poner a Carvajal de “dos”, eso se debe hacer porque contribuye y ayuda a que el jugador de la cantera esté mejor.

Pasamos ya a la Selección. La Eurocopa está a la vuelta de la esquina y España es la gran favorita, ¿nos beneficia este papel?

Sí, yo creo que el equipo está en condiciones de asumir ese papel. Ten en cuenta que son jugadores de Madrid y Barça y que, todo lo que juegan, lo juegan con la obligación de ganar. Juegan representando a equipos de muchísimo rango, con una prensa tremenda encima de la espalda, con una ciudad o medio país, cada uno de ellos, encima de la espalda. No son jugadores a los que la obligación de ganar se les haga extraña. Y los demás, pues el ambiente es contagioso. Yo creo que sí, que a España no le perjudica: se vio en el Mundial. Además han ganado muchas cosas todos ellos. Todos estos han ganado Copas de Europa, la Eurocopa y el Mundial, y ya no les asusta nada.

¿Cree que Vicente del Bosque tiene muchas dudas?

Creo que pocas. En la parte de atrás está más escaso. Porque tenemos seguro a Arbeloa, Jordi Alba, Sergio Ramos, Piqué y Puyol, porque Albiol no está jugando. En la delantera están todos que les falta una peseta para el duro. Hay muchos buenos, pero a todos les falta algo. Villa, si llega, lo hará muy justo. Torres está francamente mal. Llorente está bien. Y luego entre Negredo y Soldado está la cosa. No sabemos tampoco con cuántos va a jugar, quizás opte por Cesc como delantero retrasado y Silva e Iniesta por las bandas. Pero por atrás estamos más cortos, porque en la defensa es donde caen las tarjetas. Te encuentras, de repente, con que en el cuarto partido te faltan un tío o dos por sanción.

Alfredo Relaño, como se ha dicho previamente, tuvo el honor de presenciar el Mundial y las dos Eurocopas que España ha ganado. ¿Cree que este año conseguiremos la tercera? ¿Podemos?

Yo creo que sí podemos. Está Alemania que también está bien y, aunque les hemos ganado los dos últimos enfrentamientos oficiales, me parece un equipo muy difícil de vencer, por la propia fe que se tiene. Creo que es el único equipo con el que no veo a España cierta superioridad. Lo que pasa es que luego la superioridad no siempre se plasma, como nos pasó con Suiza en el Mundial. Se puede perder un partido por mala suerte, pero si te pasa en cuartos, te han echado y, si te pasa en grupos, pues lo puedes remediar.

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