Puritano el que no bote


(foto: afelipesierra)

(foto: afelipesierra)

La democracia está podrida. Esta cita no es mía pero no sé a quién se la he usurpado así que obviaré las comillas. Entendemos democracia aquel sistema político en el que las decisiones pertenecen al pueblo que, en este caso, delega la responsabilidad de tomarlas (a modo de leyes y su aplicación) a unos elegidos que, además de considerarse modelos de conducta, habrán acreditado previamente estar cualificados para ello.

Por podrido se habrá de entender aquello que se ha estropeado debido al paso del tiempo y a la falta de uso. Normalmente suele asociarse a los seres vivos, pero me voy a poner muy metonímico -y lo que haga falta- y entenderé que la suma de las carnes de los ciudadanos conforman el cuerpo vivo (?) del sistema democrático. Entendamos pues, que algo ha de pasar aquí para que este bloguero sin licencia se permita hablar de podredumbre con nocturnidad y alevosía.

Digo nocturnidad porque a estas horas, además de las obscenidades, los pensamientos más impuros suelen apremiar el tránsito hormonal. Ante ello, tápese los ojos, oprímase el cerebro o póngase Radio María… pero ¡haga algo! Eso sí, ni se le ocurra optar por la vía rápida. Eso es de llevar una vida de maleante o maleanta (sí, con vuestros miembros o vuestras miembras). Si queréis ser unas buenas personas pero no os veis capaces de resistir a la tentación de tener sexo con la persona a la que uno más quiere (en tu caso, tú y en el mío, yo), ABC os enseña a evitar la masturbación. El artículo no tiene pérdida.

Llegados a este punto, uno se pregunta hasta qué punto está el ciudadano de a pie dispuesto a que se entrometan en su vida privada. Llegar a dar “consejos” al usuario sobre cómo evitar masturbarse simboliza la más clara invasión de la intimidad de las personas (absténganse animales, siempre es bonito ver a un mono cascársela en el zoo). Esto recuerda  a cuando Mao escogía los cultos religiosos que se habían de seguir. O a cuando la Inquisición elegía a unos cuantos para exhibirlos en las plazas mayores de la lejana y tan cercana Castilla para, posteriormente, ponerlos calientes en el sentido más literal de la palabra.

Si ustedes están de acuerdo y van a seguir permitiendo que la intromisión de los poderes fácticos y políticos (porque detrás de esto hay una ideología política clara) adelante: mantengan sus manos alejadas de la zona púbica incluso a riesgo de que se les acabe pudriendo. Me extraña que el artículo no lo haya citado, pero todo sea por no quedarse ciego. Pero ciegos ya estamos si no percibimos cómo a quien no debería incumbirle osa adentrarse poner orden en nuestros rincones más oscuros. Yo reniego de que me aneguen de tabúes y prejuicios sexuales. Que gobernar en los tiempos que corren ya supone una suficiente tocadura de cojones.

 

 

Anuncios

Un pensamiento en “Puritano el que no bote

  1. Pingback: “Marxar i perdre la sanitat” « "I amb el somriure, la revolta"

Escribe tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s